TRATAMIENTO MÉDICO Y QUIRÚRGICO DE LA HIPERPLASIA BENIGNA DE PRÓSTATA
Hay varios tratamientos que dependen fundamentalmente de la sintomatología que padece el paciente, la edad, el tiempo de evolución, las enfermedades concomitantes, etc... En principio hay dos opciones básicas de tratamiento: el tratamiento medicamentoso y la cirugía.
El tratamiento quirúrgico de la HBP siempre queda en segunda opción cuando el tratamiento con medicamentos no ha aliviado suficientemente los síntomas o cuando la sintomatología del paciente le impide realizar un vida casi normal.
TIPOS DE CIRUGÍA PARA LA PRÓSTATA
Se pueden distinguir actualmente tres modalidades de tratamiento quirúrgico de la próstata: la resección transuretral de la próstata, la cirugía abierta de la próstata y la fotovaporización prostática con láser.
La cirugía es el mejor tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. Su misión principal es eliminar el aumento de tejido que se ha producido con los años y por tanto eliminar esa obstrucción a la salida de la orina de la vejiga.
Fundamentalmente el criterio de elección (entre los dos prosedimientos tradicionales) depende del tamaño de la próstata. Los factores decisivos son el estado general del paciente: en pacientes con problemas de corazón es mejor la resección transuretral, la edad del paciente, etc..
Pero ambas técnicas tradicionales conllevan un riesgo significativo de complicaciones y requieren una hospitalización de entre 3 y 10 días, por lo cual el desarrollo de la fotovaporización prostática con láser adquiere vital importancia en nuestro días. |